Cómo es una sesión de terapia

La curación pasa por expresar nuestro dolor y compartir nuestros secretos

 

 

El paciente habla de sus sentimientos, sus emociones, sus conflictos internos en relación con los acontecimientos más importantes de la vida cotidiana, que tiene sus raíces en la historia del paciente. A partir de aquí se trata de esclarecer su actual conflicto: y situarlo en la etapa de la  vida en que se constituyó (durante la  infancia o en la adolescencia). Tenemos en cuenta cómo esto que nos está contando con palabras se refleja en su cuerpo mediante su forma corporal, su postura, sus movimientos, su mirada y sus tensiones corporales. La via de intervenir para explorar el problema puede ser desde lo verbal y/o corporal,  que por lo  general se van entrelazando a lo largo de la sesión. Por ejem:  Si lo hacemos desde la via somática ayudaremos a distender las contracturas musculares mediante la respiración, la liberación de los movimientos espontaneos y la expresión de las emociones reprimidas. Al final de la sesión, el paciente verbaliza sus experiencias y el terapeuta sintonizando con el paciente le ayudará a organizar y dar sentido a la vivencia, facilitándole que la pueda integrar e incorporar los cambios a su vida cotidiana.